domingo, 10 de octubre de 2010

Dame unos besos,
que me caigo.

Caerse es vomitar para adentro,
chocar contra un piso que no está,
abrir dos alas grandes que no tengo.

En equilibrio, sobre una tira
piso mi propia cabeza blanca
desato el nudo que até un día
cuando las voces estaban cerca.

Dame una almohada,
que me pierdo.

Perderse es no entrar en el cuerpo,
buscarle el final al gran círculo,
hundir los diez dedos en el tiempo.

Las piedras, bolsa de angustia,
los necios la nombran "suerte";
yo digo que la desidia
es un doble de la muerte.

No sé qué está bien
ni qué está mal,
sólo quiero una escoba
y volar.

2 comentarios:

Mel dijo...

Hola Samy, enté a tu blog porque lo pusiste en el mail. Lo estoy chusmeando un poco! Esta bueno lo que escribis.
Te mando un beso.
Mel.

Te dejo el mio x si te queres pasar: http://mendiga-voz.blogspot.com

Samanta Lewin dijo...

Gracias Mel!!! recién veo esto, y tu firma fua hace casi exactamente un año!
Me encanta, también, tu poesía.
Besos enormes!


LB-0768 (c. 1959)

cuero cabelludo
la frente
las orejas
la base del cráneo
la nuca
la espalda entre los omóplatos
la base de las costillas
el plexo solar
el estómago el esófago la garganta
los intestinos – el ano
el hueso pélvico las articulaciones
las piernas muslos tobillos los dedos de los pies
los brazos antebrazos y las manos
la respiración
la palpitación
los acaloramientos
los dolores – los cólicos –
el olor a sudor del animal
acorralado en máxima tensión

Louise Bourjois

"Estamos hechos de la misma sustancia con la que están hechos los sueños, y nuestra breve vida está rodeada de un sueño"

William Shakespeare, La Tempestad, (IV, esc. 1)