voy por los patios de los amados,
hecha una migaja-un lodazal;
hecha una migaja-un lodazal;
veo por las ventanas los terciopelos
de las cortinas que los protegen.
¡Ay! de mí, cuando los placeres que me componen
se derritan en desazones
de la noche que anochece.
Alma mía, cuándo será el momento
en que de tu cuerpo salga el lamento
-cola enrrollada como el sisal-,
-cola enrrollada como el sisal-,
y tu vientre reviente
en pedazos de algodón,
con astillas de colores,
y que de lo más profundo de tu eternidad
salga una Flor
como un músculo, un Ser.
Soy una princesa destrenzada,
las Carroñas me estremecen
el estómago con viento,
la boca se me hace un río,
la boca se me hace un río,
quiero tomarme la miel
que brota de tu Tiempo:
hasta Ayer Fuiste uno más
ahora sos mi alimento.
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