domingo, 7 de noviembre de 2010

Hay tanta gente que te quiere… Los nudos hay que desatarlos, porque si no se desatan se transforman en bollos, y si no, se transforman en rocas, y si no, en montañas. Las montañas no se destruyen: hay que aprender a cruzarlas, y cruzarlas es costoso. Pero lo que parece lejos está cerca. No se trata de ver el detalle, sino el total. No se trata de juzgar, sino de aceptar.

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LB-0768 (c. 1959)

cuero cabelludo
la frente
las orejas
la base del cráneo
la nuca
la espalda entre los omóplatos
la base de las costillas
el plexo solar
el estómago el esófago la garganta
los intestinos – el ano
el hueso pélvico las articulaciones
las piernas muslos tobillos los dedos de los pies
los brazos antebrazos y las manos
la respiración
la palpitación
los acaloramientos
los dolores – los cólicos –
el olor a sudor del animal
acorralado en máxima tensión

Louise Bourjois

"Estamos hechos de la misma sustancia con la que están hechos los sueños, y nuestra breve vida está rodeada de un sueño"

William Shakespeare, La Tempestad, (IV, esc. 1)