sábado, 13 de noviembre de 2010

Prefiero no pensar que me estoy
desintegrando.
Es mejor, para mí, aclarar los ojos
abrir una boca,
y trazar un puente,
-un redondel-
alrededor de mi vientre,
mis pies, mi capa,
mi espada, mi sien,
para saberme
firme y entera
como un florero,
o una fuente
de aguas danzantes,
blanquiceleste
azucarada.

2 comentarios:

Samanta Lewin dijo...

Pero es bueno también ver esa desintegración, entenderla, y opositarla.

Samanta Lewin dijo...

Pero es bueno no querer entender todo: el universo es muy grande para caber en un cerebro.


LB-0768 (c. 1959)

cuero cabelludo
la frente
las orejas
la base del cráneo
la nuca
la espalda entre los omóplatos
la base de las costillas
el plexo solar
el estómago el esófago la garganta
los intestinos – el ano
el hueso pélvico las articulaciones
las piernas muslos tobillos los dedos de los pies
los brazos antebrazos y las manos
la respiración
la palpitación
los acaloramientos
los dolores – los cólicos –
el olor a sudor del animal
acorralado en máxima tensión

Louise Bourjois

"Estamos hechos de la misma sustancia con la que están hechos los sueños, y nuestra breve vida está rodeada de un sueño"

William Shakespeare, La Tempestad, (IV, esc. 1)